-Un policía nacional afirma que los gastos de De Santos provenían de "orgías y fiestas de prostitución"
CASO VISA-.Por Julia Jiménez-.Con la cabeza agachada y tragándose la vergüenza Javier Rodrigo de Santos ha confesado la tarde de este lunes ante el jurado que es adicto a las drogas, "no al sexo", en su intento de que el jurado que tiene que dictar sentencia le reconozca la atenuante de drogadicción, que con toda seguridad evitaría su ingreso en prisión por el desfalco de 50.000 euros que cometió con una tarjeta de crédito del Ayuntamiento de Palma cuando era titular del área de Urbanismo."Sabía que algún día me descubrirían. He causado mucho dolor y soy consciente de ello. Desde aquí pido perdón por ello".
Rodrigo de Santos ha sostenido que entró en una rampa descendiente motivada por su adicción a la cocaína, debido al estresante trabajo que realizaba en el Ayuntamiento. A preguntas del fiscal ha explicado que conoció al dueño del club de alterne homosexual Casa Alfredo en una discoteca del Paseo Marítimo. Pronto entablaron amistad, entre otras cosas, según afirma el ex concejal, en este local de la barriada de El Terreno le ofrecían "droga e intimidad".El ex concejal afirma que no acudía a este local en busca de sexo masculino, si bien reconoció que en más de una ocasión mantuvo relaciones con los chicos que allí se prostituían. "En Casa Alfredo conseguía intimidad y era un lugar ideal para un cargo público que busca un local que satisfaga sus deseos", señaló. Detalló que en este club llegó a perder muchas veces la nación del tiempo. "Tomaba tanta droga que no sabía lo que hacía. A veces ni yo mismo controlaba lo que llegaba a gastarme en una sola noche".
El dueño del club facturó gastos, a través de la empresa que explotaba Casa Alfredo, por valor de unos 23.000 euros. También, a través del tacómetro de una lavandería, propiedad también del dueño del club, facturó otros 20.000 euros. Estos cobros fueron descubiertos por los gestores actuales del ayuntamiento, que lo pusieron en conocimiento de la fiscalía y de allí se denunció a Rodrigo de Santos.
A preguntas de su abogado, el ex teniente de alcalde ha sostenido una y otra vez que se ha detallado una imagen falsa de él. "No soy adicto al sexo, como se ha dicho, sino que soy adicto a las drogas", insistió una y otra vez mientras se dirigía al jurado. El fiscal no se cree que esta adicción fuera tan grave, tal como ha manifestado este lunes, ya que la casi totalidad de gastos cargados en la visa del Ayuntamiento se refieren a consumo de sexo, no de drogas, según le ha recordado eel fiscal Carrau a Rodrigo de Santos, que le ha respondido que estaba equivocado. A lo largo de la tarde está previsto que declaren el resto de testigos, entre ellos el dueño de Casa Alfredo. Mañana lo harán los peritos y los médicos, que se pronunciarán sobre el grado de adicción que padece Rodrigo de Santos.
Un agente atribuye los gastos al sexo
Uno de los policías nacionales que declararon este lunes como testigos en el juicio, afirmó que en las inspecciones que realizaron en los locales donde el acusado había efectuado los pagos los propietarios les transmitieron que éstos correspondían a "orgías sexuales y fiestas de prostitución".
Durante su comparecencia, el agente manifestó que, tal y como pudieron comprobar desde la Policía Nacional, algunos de los gastos se habían realizado en un club de alterne, en referencia al local Casa Alfredo, donde De Santos había pagado por "fiestas de prostitución con chavales", y no "por droga".
También el propietario de Casa Alfredo, Alfredo Gómez, afirmó que De Santos pagaba "por estar con chicos" ya que las drogas estaban prohibidas en su local. En el caso de De Santos, afirmó que era "un cliente más del local, que acudía por las noches, cuando yo no estaba," y nunca, dijo, generó ninguna incidencia ya que "era una persona muy educada".
Por último, preguntado por cómo podría De Santos conseguir la cocaína, pese a desconocer si el ex regidor la consumía, agregó que en cada esquina de Gomila "hay un camello y se podía encontrar droga, que no tenía terminales para tarjetas como tampoco las hay en Son Banya".
Antes de la declaración de Gómez fue el turno de la contable del EMOP Leonor Alomar, quien en su intervención aseguró que "jamás" vio a De Santos "perder los nervios" en su puesto laboral, agregando que trabajaba "correctamente y en buenas condiciones mentales", a lo que añadió que ninguna persona de la empresa pública "me comentó nada" de las supuestas irregularidades cometidas por el ex edil.





